miércoles, 24 de octubre de 2012

Epi-centro.

Las soluciones acaban cayéndose al vacío, hundiéndose en el retrete cuando "tiramos de la cadena" y cuando esta acción la realizamos repetidas veces en un pequeño intervalo de tiempo desaparecen, se esfuman quién sabe a dónde, se olvidan y quedan en un mero intento de desintoxicación del problema.

Así es como la dulce niña sonriente situada en el epicentro de esa intensa mirada se torna amarga y triste lejos de esos ojos que no cesaban de mirarla con ilusión y de los que ahora solo recibe miradas fugaces repletas de odio, desesperación y una distancia tan grande que apenas puede reconocerlos, como si fueran totalmente ajenos a su mundo.
Tan solo la queda ahora un pequeño recuerdo de aquella enorme Luna bajo la que compartió todo con aquel desconocido del que se enamoró un día cualquiera.





"Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos".












jueves, 11 de octubre de 2012

Armario de recuerdos.

Quedaron en ese viejo armario de recuerdos, las ilusiones perdidas por descontentos, decepciones e innumerables días de lluvia.
Así pasaban los días, sin nada que hacer, sin ningún mínimo detalle que convirtiera aquella horrible rutina en el día más maravilloso del mundo, en algo para recordar.
Sabíamos que así era y no nos importó, seguíamos fingiendo un amor roto por la desconfianza y el exceso de placer. Seguíamos viviendo una mentira.
Ahora tu silencio es mi derrota y tus duras palabras una caída al vacío de la tristeza.
Háblame, dímelo otra vez, vayámonos a aquel dulce mundo en el que nos encontrábamos perdidos; allí éramos felices.




"Lo siento,  soy la persona equivocada en el momento equivocado para recorrer tu corazón desierto".











sábado, 29 de septiembre de 2012

Quizás.

Paseaba todas las noches por aquel barrio, buscando conversación, un vaso de whisky o tal vez el cálido confort de una simple compañía, de unas sábanas enredadas entre sus piernas, del sentir o del puro placer de unos labios que visitaran su continuo caminar, su frío destino, su angustioso recuerdo.
Quizás se cansó de aquella soledad infinita, de su asquerosa rutina, de ese "andar por andar" y de todas las demás cosas que atormentaban ese rígido corazón incapaz de dejarse llevar un solo momento.
Quizás nunca aprendió a amar.



"El aire lleva prisionero aroma de desencanto ."








miércoles, 26 de septiembre de 2012

Marchito Otoño.

Cortos días de Otoño comienzan a pasar delante mía, mientras yo ocupo mi tiempo en ti, en tu sonrisa y en tu marchita mirada que se va cayendo como esas anaranjadas hojas, como ese enorme Sol que nos iluminó el verano.
Ahora, todo gris de nuevo...todo un poquito más melancólico pero igual de alegre, aunque muy pasado por agua a veces.
Me pregunto si también a ti te gustará la lluvia, el suelo repleto de hojas tristes, ese intenso olor a humedad y esas calles vacías, reservadas para nuestros pasos, esperando a vernos llegar de la mano y viendo que nos querremos igual en todas las estaciones del año: en el insoportable frío del Invierno, ese que te cala hasta los huesos, en la preciosa Primavera cogiendo sus hermosas flores y hasta en el calor asfixiante del Verano y sus grandes vacaciones.
Estoy viendo llover, ¿te vienes?


"Que nos pille la lluvia cantando a las farolas..."